Historia

Rectificados Romero es una empresa malagueña fundada en 1972 por D. Manuel Romero Fernández, año en el que este afamado maestro tornero y fresador decide dar el salto e introducir la maquinaria para el rectificado del motor, además del torno y la fresadora en el que ya estaba inmerso desde sus comienzos cuando terminase sus estudios de Maestría Industrial en el año 1956.

En los años posteriores a la creación de la empresa se invierte en personal cualificado: torneros, fresadores, rectificadores y soldadores. Fueron años de crecimiento y aprendizaje en un nuevo sector, pero que gracias al esfuerzo y a la calidad humana de sus trabajadores se salió adelante con éxito.
 
En 1998 tras el fallecimiento del fundador, y a lo largo de los tres años posteriores, toma las riendas del negocio el que fue su mano derecha, y que desde su juventud estuvo trabajando en la empresa, Rafael Arroyo Morales, en la actualidad jefe de taller.

En 2001 y pasados estos tres años de transición y formación del hijo de Romero, Rafael Romero Jerez, son éste y su madre, Rafaela Jerez Soler, viuda de Romero, y trabajadora en las oficinas de la empresa junto a su marido desde sus comienzos, quienes toman de nuevo las riendas de la empresa, invirtiendo en la renovación de maquinaria, modernizandose y adaptandose así a los nuevos tiempos.

En la actualidad la empresa es regentada por el hijo del fundador, Rafael Romero, en la que sigue incansable también como su mano derecha, el que lo fuese para su padre durante mas de 30 años, Rafael Arroyo. Que junto a una cualificada plantilla, llevan más de 40 años dando servicio a diversas empresas de distintos puntos de España, y cómo no, a toda Málaga, con un equipo humano y logístico, en el que se intenta dar al cliente la máxima calidad y rapidez en el trabajo.

Rectificados Romero y en su nombre Rafael Romero, quieren agradecer de corazón la confianza a todos sus clientes y proveedores, que le han brindado la posibilidad de trabajar con ellos y a su servicio durante estos más de 40 años, y cómo no, a todas las personas trabajadoras que han pasado y aun siguen en ella, que sin su tesón en la labor diaria no hubiera sido posible seguir donde estamos en estos duros momentos. Muchas gracias.